¿Eres demisexual? Quizá sí y no lo sabes

Cada vez se inventan nuevas etiquetas para definir la sexualidad. Parece ser que vivimos en un mundo en el que si algo no está etiquetado se despierta la gran necesidad en nuestro fuero interno de hacerlo. Y es que esta actitud nos genera seguridad. El pertenecer a una comunidad donde encontrar personas que comparten las mismas ideas para encontrar un apoyo emocional compartiendo nuestras experiencias.

La demisexualidad (del sufijo en inglés demi-, “a medias” y del latín sexus, “sexo”) es un término que se utiliza para referirse a la atracción sexual que se despierta cuando una persona desarrolla lazos íntimos fuertes a través de una relación de amistad de larga duración. No creen en el amor a primera vista y no disfrutan con los encuentros sexuales de una sola noche.

Por lo tanto, un demisexual es una persona que no experimenta atracción sexual a no ser que se forme una fuerte conexión emocional con alguien, no se dejan guiar por el físico o apariencias superficiales; solo se sienten atraídos por personas con las que se conocen más íntimamente disfrutando de un nivel más profundo, siendo este sentimiento recíproco.

Normalmente no se enamoran de forma inmediata, es más, son personas que no disfrutan con la pornografía porque para ellos el amor no significa sexo sino una conexión espiritual con la otra persona, afirmando que el sexo casual con extraños no es para ellos nada atractivo.

Los demisexuales, no necesariamente se identifican con dentro del LGBT, ya que una persona que se identifique como demisexual puede ser heterosexual, homosexual, transexual o bisexual. Y eso se debe a que la demisexualidad no se refiere a un género en concreto, ni a quién le atrae sexualmente, sino a la forma en la que se siente atraído por alguien.

La organización Asexual Visibility & Education Network (AVEN), Red de Visibilidad y Educación Asexual ha formado una comunidad para los demisexuales con el objetivo de familiarizar este concepto y sea aceptado socialmente facilitando el crecimiento y la unión de estas personas. Para esta organización, el ser demisexual forma parte de la asexualidad que ya no se siente el deseo inicial por ninguna persona, absteniéndose del sexo hasta que no se hayan cumplido ciertos criterios y encontrándose a medio camino entre alosexual y asexual.

En definitiva, para que una persona demisexual sienta deseo, necesita un previo clima de amistad, confianza y cariño romántico que desemboca en una relación sexual basada en el afecto y la lealtad.

Y tú, ¿Te consideras demisexual? 

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