Así son los gays que más ligan

¿Cómo son los gays que más ligan? ¿Qué edad tienen? ¿Qué tipo de carácter poseen? ¿Existe un prototipo como tal?

Parece que sí. Existe un perfil de hombres que arrasa en el mundo del ligue. Y no lo decimos nosotros, lo dicen los investigadores de la Universidad de Queensland, que llevaron a cabo el análisis de 2.998 hombres. Hoy te contamos a qué conclusiones llegaron.

¿Cómo son los hombres gays que más ligan? ¿Qué rasgos poseen?

Los hombres gays que más ligan van al gym

Tal como imaginabas la apariencia física juega un papel muy importante en los rituales de ligue. Los hombres que van al gimnasio o están en forma gracias al poder la naturaleza (que los hay), están predestinados a triunfar. Sin embargo, no todo se basa en el gimnasio, en realidad es algo que va más allá. Sería más correcto decir que los hombres que se cuidan, tienden a ligar más. Y cuidarse significa, que saben explotar sus puntos fuertes y de este modo ejercen cierto magnetismo a nivel visual.

Sin embargo, este estudio también reveló algo curioso. Aunque los hombres gorditos tienden a tener menos sexo de media (según este estudio), cuando practican sexo, lo disfrutan más. Según el premio Nobel de Medicina James Watson, la concentración de grasa potencia la producción de endorfinas y otras hormonas vinculadas directamente con el deseo sexual.

Son abiertos y sociales

Si además de cuidarse y aprovechar sus puntos fuertes son abiertos y habladores, las posibilidades de ligar se incrementan. Esto tiene todo su sentido porque la extroversión supone una mayor visibilidad. Al ser más visibles, sus probabilidades de entablar relaciones con otros hombres se incrementan lo cual acaba derivando en ligue en un gran número de casos.

Saben hacerte sentir cómodo

Tienen una mayor facilidad para hacer sentir cómodos a otras personas y esa comodidad da paso muy fácilmente a la comodidad que proporciona una cama. Y es que si tratan bien a los demás, los demás tenderán a responderle con un grado de amabilidad. ¿Te suena todo esto? En realidad, estamos hablando del ritual de ligue propiamente dicho.

El saber relacionarse con los demás generando un ambiente relajado forma parte de lo que conocemos como inteligencia emocional. Es decir, la capacidad de gestionar las emociones y aprovecharlas en los procesos relacionales.

Los hombres detallistas y que saben comportarse (es decir, que no son invasivos, no tienen una actitud defensiva o presentan inseguridades que pueden incomodar al resto), generan un efecto adictivo y los hombres que están a su lado sienten cada vez más más curiosidad por conocerlos más.

¡Fuman!

Increíble pero cierto. El acto de fumar se asocia a las personalidades arriesgadas y que no tienen miedo de enfrentarse a peligros (aún así, lo más recomendable claro está es no fumar). Según Eveline Vincke, de la Universidad de Gante de Bélgica, el componente de atrevimiento y las personalidades arriesgadas, tienen más éxito en la cama. Especialmente en aquellas relaciones sexuales a corto plazo y aquellos encuentros esporádicos.

Aún así, te pedimos por favor que NO FUMES.

Son estables emocionalmente

Sin embargo, el componente arriesgado no significa inestabilidad. A los hombres gays (y al común de los mortales seres humanos) nos gustan los hombres que tienen una personalidad definida, formada y que poseen cierta madurez. Esto lo da la edad, aunque también la cantidad de experiencias vividas a lo largo de la vida. En este sentido, un joven de 24 años puede ser más estable a nivel mental ante nuevas experiencias que uno de 55, especialmente si este último ha llevado una vida rutinaria, dentro del armario y cuenta con un divorcio con una mujer a sus espaldas.

Según este estudio, aquellos hombres que presentan una mayor estabilidad ligan más que aquellos que sufren caídas y subidas emocionales constantemente.

Son aficionados a empinar la copa

Y bien, aquí otro hábito poco saludable que tiende a despertar el interés sexual. Los hombres que tienden a emborracharse o ponerse “contentos” tienen un 20% de probabilidades más de mantener relaciones sexuales que aquellos que se mantienen sobrios. Suponemos, que este porcentaje es inversamente proporcional si hablamos de relaciones amorosas estables y duraderas.

Sin embargo, es algo ciertamente comprensible. Los hombres que beben tienden a abrirse más a las relaciones sociales y a disfrutar de un mayor tiempo de ocio. Salir y beber es sinónimo de conocer hombres y por lo tanto de incrementar las posibilidades de ligar.

Son… ¡Menos inteligentes!

¡Como lo oyes! Los que poseen un cociente intelectual inferior arrasan (eso sí, en el contexto del ligoteo, no en el de las relaciones amorosas estables). Quizá esto se debe a que tienden a ser más sencillos y hacer las cosas más fáciles lo cual repercute beneficiosamente en la socialización y en lo que viene siendo pasar un buen rato.

Y tú, ¿ligas mucho? ¿Estás de acuerdo con los resultados de este estudio sobre los gays que más ligan? ¡Cuéntanoslo en redes sociales!

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